David Yabo Díaz, español, vive en Israel con su esposo Nadav. Se casaron en España pero ahora viven en Rishon Letzion desde hace un tiempo. David asegura que se puede mantener una vida religiosa judía y a la vez vivir abiertamente como gay, especialmente en un país como Israel.
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Los secretos
Nuestro paso por esta vida es demasiado efímero como para ignorar aquellas cosas que nos duelen, que nos amenazan, o que preferiríamos, por miedo, vergüenza, comodidad, no mencionar en voz alta.
Cuando acallamos las verdades que nos sacuden, jugando a que no existen, las pobres, impotentes, amordazadas, acaban por depositarse en la médula ósea de nuestra vida. Y así, poco a poco, casi sin darnos cuenta, hartos del encierro,estos secretos empiezan a buscar diferentes modos de salir de la prisión.
Y así, vengativos, los secretos comienzan a desquitarse con lo más preciado que tenemos: nuestra salud, nuestra alma, nuestro equilibrio emocional.
Son los secretos que más celosamente guardamos, los que nos carcomen por dentro, los que nos humedecen las manos con un molesto sudor, ―gélido, pegajoso y desagradablemente persistente―, que no es otra cosa que el llanto del pesar que envuelve nuestro espíritu y que encuentra, a través de las glándulas sudoríparas, una vía de escape.
Porque llenos de prejuicios, estúpidamente perdemos la oportunidad de aprender y de enriquecernos, ―a nosotros mismos pero también a los demás―, sin sospechar que cuando por fin nos atrevemos a romper el silencio, destapamos nuestras venas y la sangre fluye: fluyen los sentimientos, fluye la libertad.
Cuando optamos por ponerle nombre a las cosas, en realidad salimos del clóset directamente a la vida y la enfrentamos con la cabeza en alto, declarando ―tímidamente al principio, luego sin empacho―:
― «Mi hijo es gay, ¿Y qué»?
Como muchas otras madres y padres de hijos GLTB, pasé por el proceso de entrar al armario en el instante mismo en que mi hijo salió de él ante mí: Tenía dieciséis años, y hacía ya algún tiempo que la sospecha anidaba en nuestros corazones; el mío y el de su padre, que aunque tratábamos de ser lo más abiertos posible y de no dejarnos llevar por los estereotipos, no podíamos dejar de notar que nuestro adolescente era «demasiado sensible», «demasiado frágil», «diferente».

Aquella mañana llamé a mi marido histérica.
―Tienes que venir rápido, encontré «material pornográfico» en la computadora.
Y aclaré:
―Pero no es lo “normal”, es diferente. No puedo explicártelo por teléfono, ¡por favor deja lo que estés haciendo y ven!
Las imágenes seguían allí, en la pantalla, escandalosas, exhibiéndose ante mí. Desafiándome. Había fotos de parejas homosexuales besándose, tomados de la mano, abrazados. La mayoría eran muchachos en ropa interior, posando en posturas sensuales.
―¿Crees que esto sea algo pasajero? ¿Será curiosidad?―
Mi marido iba borrando las direcciones de internet, una tras otra. Yo trataba de ser racional:
―Quizás no deberías borrarlas, es como una invasión a su intimidad.
―Pornografía es pornografía, y no me parece aceptable que en la computadora que comparte con su hermana y contigo…
―No me acuerdo que el mayor tuviera este tipo de fotos, tenía pornografía, si, pero de mujeres desnudas, de parejas haciendo el amor, “normal”.
Y su hermana, pues no, en sus archivos no tenía fotos de mujeres. Ni desnudas ni semidesnudas, ni besando a otras mujeres… qué es esto?
Cuando unos días después dejó «olvidada» sobre su cama la revista, entendimos que había llegado el momento de hablar con él. Teníamos claro que lo más importante era apoyarlo, asegurarlo, demostrándole que nuestro amor es incondicional. La revista era una publicación para jóvenes gay, llamada: “How to Come Out to Your Parents”, que leímos ávidamente con una extraña mezcla de alivio y de tristeza, mientras las lágrimas fluían copiosas, arrastrando con ellas las sospechas, los temores, los prejuicios, los miedos, ―y una luz nueva, interior, empezaba a iluminar nuestros primeros pasos por el closet que nuestro hijo había abierto ante nosotros, con la esperanza de que lo aceptáramos y no dejáramos de amarlo, invitándonos a crecer con él:
― Papá, Mamá, soy el mismo de siempre, sólo que ahora saben algo que antes no sabían.
Desde ese día han pasado más de diez años. Hemos aprendido que el proceso es largo, que hay momentos difíciles, ―como la primera vez que trajo a su novio a dormir―, que ser homosexual no es una elección, que no es algo pasajero, y que va mucho más allá de la relación carnal.
Deseamos lo que cualquier padre; que nuestro hijo se enamore, se case, sea feliz. Queremos tener la dicha de tener nietos suyos.
Sabemos que hay mucho por hacer. La lucha contra la homofobia y a favor de los derechos de los LGTB nos concierne a sus padres y a sus hermanos. Para eso es la familia.
En eso estamos.
Invitamos a otros padres, hermanos y demás familiares a hablar de lo que sienten. En Guimel hemos creado un espacio seguro y discreto para compartir nuestros sentimientos, dudas, preguntas… ¡No estás solo! Contáctanos.
Aprueba Movimiento Conservador en Israel a Rabinos Homosexuales a Oficiar
El movimiento «mazorti» (o conservador) en Israel aprobó que Rabinos Gays oficien servicios y bodas en sinagogas del mismo movimiento.
Esto es un gran paso para la aceptación e inclusión de todas las personas de la comunidad, sin discrimar por orientación sexual.
Haz click aquí para leer el reportaje del periódico israelí Haaretz sobre los Rabinos gay (reportaje en inglés).

La historia de un judío gay que pasó por la «terapia de conversión»
Jayson Littman es un hombre en sus treintas que vive en la ciudad de Nueva York. Jayson creció en un ambiente ortodoxo-judío. A los 21 años decidió que tenía que «hacer algo con sus atracciones hacia los hombres.» Su homosexualidad entraba en conflicto con ciertas creencias de su comundad por lo que decidió enrolarse–después de tratar otras alternativas– en un grupo que promete «convertir a los hombres homosexuales en heterosexuales.»
Poco sabía Jayson del daño psicológico que los «retiros» de la organización le causarían. Tampoco sabía que iba a ser un espacio en donde por fin se daría cuenta de que su atracción hacia otros hombres no iba a cambiar por más tfilot que rezara, o por más mujeres con las que salía en citas.
Lee aquí la historia completa de Jayson (en inglés).
Entrevista en Enlace Judío: En nuestra Comunidad, ¿qué hacer con un hijo gay? Los padres de Alex responden
Vídeo
Antisemitismo y homofobia quedan fuera de la materia «Educación para la Ciudadanía» en España
Recientes modificaciones al temario de la materia de «Educación para la Ciudadanía» borra un párrafo completo sobre el aprendizaje de “la valoración crítica de la división social y sexual del trabajo y de los prejuicios sociales racistas, xenófobos, antisemitas, sexistas y homófobos”
http://sociedad.elpais.com/sociedad/2012/05/18/actualidad/1337372224_754584.html
Lanzamiento Oficial GUIMEL.mx y Día Internacional contra la Homofobia y Transofobia
Hoy, 17 de mayo de 2012, Día Internacional Contra la Homofobia y la Transofobia, lanzamos oficialmente la página web de GUIMEL– un proyecto de apoyo, sensibilización y educación para y con la Comunidad judía de México para concientizar sobre el daño que la homofobia tiene sobre las personas.
En ocasiones y sin quererlo, producimos o promovemos la homofobia, o simplemente no hacemos algo para detenerla. La homofobia es hermana del antisemitismo y el dolor Sigue leyendo
Primera pareja de hombres gay adoptan a un niño en México
La Ciudad de México sigue siendo ejemplo de progreso en las ideas y de reconocimiento a los derechos de todos.
http://www.animalpolitico.com/2012/02/primera-pareja-de-hombres-logra-adoptar-un-nino/

Guimel se reúne con dirigentes comunitarios
Hoy, 16 de mayo de 2012, cinco integrantes de Guimel se reunieron por primera vez con altos directivos de una de las comunidades judías de México. Estamos convencidos que esta reunión será el parteaguas de una cooperación intensa, abierta y decisiva para el futuro de nuestra comunidad.
En la reunión nos sentimos como en casa: la recepción fue muy agradable. Durante la reunión se trataron temas de gran importancia como el combate a la homofobia, la no discriminación dentro de la comunidad y la cooperación para establecer en el futuro políticas institucionales para promover la aceptación de los miembros con orientaciones sexuales distintas y sus familias.
Esperamos reunirnos con todas las comunidades en los próximos meses.
Las lágrimas de García Lorca a su último amor– y no eran para una mujer.
Para quien no lo sabía, les tenemos una noticia: García Lorca era gay
http://cultura.elpais.com/cultura/2012/05/12/actualidad/1336852545_708963.html

